La superficialidad del epicentro del terremoto, situado a menos de diez kilómetros de profundidad, y las específicas cualidades del suelo de Lorca (Murcia) podrían explicar los cuantiosos daños registrados tras el seísmo. Los terremotos fueron de unas magnituded de 5,1 y 4,4 grados en la escala Ritcher.
Han sido los de mayor intensidad registrados desde hace 500 años en el sureste español. Pero hasta la fecha (salvando el año 1969, en el que se superó la gravedad del terremoto) ninguno se había cobrado víctimas mortales.
En esta ocasión, las víctimas superan ya la decena. A pesar de que los daños en los edificios no son tan significativos como para hablar de catástrofe por derrumbamiento, las fachadas sí que se ven afectadas, llegando a caer objetos y parte de las mismas, lo que provoca mayores daños
Han sido los de mayor intensidad registrados desde hace 500 años en el sureste español. Pero hasta la fecha (salvando el año 1969, en el que se superó la gravedad del terremoto) ninguno se había cobrado víctimas mortales.
En esta ocasión, las víctimas superan ya la decena. A pesar de que los daños en los edificios no son tan significativos como para hablar de catástrofe por derrumbamiento, las fachadas sí que se ven afectadas, llegando a caer objetos y parte de las mismas, lo que provoca mayores daños
En esta imagen vemos al presidente Zapatero visitando la localidad de Lorca, observando los edificios destruidos.
Una decena de muertos y miles de personas desalojadas de sus casas es lo que nos encontramos en Lorca tras el seísmo, ahora los institutos de arquitectos y los ayuntamientos han ido al origen del movimiento sísmico para analizarlo
«Es un trabajo muy laborioso y exhaustivo», comenta el geólogo Miguel Ángel Rodríguez, miembro del equipo. «Consiste en estudiar los efectos geológicos recopilando datos sobre el terreno». Un elemento clave es el agua. «Hay que medir las variaciones termales». El terremoto lorquino ha sido de escasa profundidad, lo que explica que el agua de las balsas de agua de la sierra se haya calentado. Además de las caídas de roca que cercan el punto que señala el acelerógrafo. «Una vez recopilados los datos, ahora tenemos que estudiarlos para dar una respuesta exacta del origen del movimiento sísmico», señala Rodríguez.
Misión preventiva: verificar un anterior terremeto en una localidad determinada motivará que las ciudades tomen medidas para evitar posibles futuros desastres. Además, José Martínez, geólogo de la Complutense de Madrid reforzó la teoría de la superficialidad del terremoto al comprobar que los principales daños en la Colegiata de San Patricio se han producido en las plantas bajas.
Los vecinos de Lorca están preocupados porque no saben cuando van a poder volver a sus casas y si van a poder volver a ellas, muchos han reabierto los negocios y otros no quieren volver a su casa aún enmemecidos por el susto.
Tiempo incalculable
«Intentar saber eso es como preguntarle al médico cuándo se va a poner uno enfermo», dice Rodríguez. «Nadie con formación puede determinar eso». El geólogo explica que al producirse el movimiento en la falla, los dos bloques que se componen tienen que juntarse de nuevo, tiempo que es incalculable. Algunas se lo toman con sentido del humor. «Una forma es observar a los perros. Mi hija vive en el campo y me contó que empezaron a rascar la puerta de entrada antes de que se produjera el temblor», cuenta Tomi, una vecina. Otros no lo consideran una broma. «Mis sobrinos tienen unos perros rateros y me dijeron que les llamó la atención lo nerviosos que se pusieron minutos antes», asegura Ángel
Pienso que lo único que le queda a los vecinos de Lorca es ser pacientes y no hundirse, y sobre todo intentar estar listos ante otro posible seísmo que pudiese ocasionar los mismos daños.




